Salud mental

Salud mental

La terrible tristeza de un desengaño amoroso o la alegría desbordante de un premio obtenido, son los extremos de un amplio abanico de alternativas que nos desequilibran emocionalmente y altera nuestra salud mental, dejándonos sin recursos para seguir adelante con nuestra existencia cotidiana. Indefensos y con las defensas bajas, vamos a tientas, sin saber bien cómo orientarnos en medio de la oscuridad del "no saber qué hacer".sobre

Para evitar que dicha situación no se prolongue en el tiempo, existen algunos recursos válidos que nos pueden ayudar, veamos cuáles son.No sólo los sentimientos negativos nos desestabilizan, también lo hacen las de signo positivo corno la alegría o euforia desbordante o el entusiasmo sin freno.Algunas personas se dejan llevar exageradamente por pequeños éxitos, noticias buenas e inesperadas o acontecimientos sorpresivos que están más allá de sus proyectos construyendo "castillos en el aire" que.denta black

Al no tener una base lo suficientemente firme, pueden llegar a derrumbarse estrepitosamente causando mucha tristeza, dolor y hasta decepción, convirtiendo la vida de quienes así se manejan en un constante y peligroso "subibaja".
Son los eternos "buscadores de consejos" que movilizan a parientes y amigos una y mil veces pidiendo imperiosamente una solución, para después hacer todo lo contrario.bliss hair composición

Los que viven detrás de una armadura
Mucha gente, para no convertirse en víctima de sus sentimientos, construye verdaderas armaduras que los aíslan de sus emociones. Quienes así proceden suelen trazarse un plan de vida para su salud mental, racionalmente programado, del cual evitan moverse un ápice para impedir que por cualquier ventanita les llegue lo imprevisible.Esta actitud, distante y aséptica, empobrece enormemente sus días y las relaciones que puedan encarar con los demás. A la larga o a la corta, terminan quedándose muy solos y aburridos en su propia "torre de cristal". En el otro extremo se encuentran quienes disfrutan viviendo a full cada emoción, sin darse cuenta que al "saltar sin paracaídas" en forma constante, lo único que logran es llenarse de cicatrices el alma.

Cómo convivir sanamente con las emociones y una buena salud mental

Para lograr llevarnos bien con nuestras emociones y nuestra salud mental, es importante partir de la idea de que todas ellas son sanas, siempre y cuando sean canalizadas de tal manera que no afecten a quien las experimenta ni a la relación que posee con sus semejantes. Lo mejor será aprender a procesarlas por medio de la palabra como una manera de volcar hacia fuera lo que pasa en nuestro interior; otras formas de expresión están dadas por los silencios, los gestos, las miradas y el contacto físico con los demás. Obviamente, la manera de exteriorizarlas tendrá mucho que ver con el lugar en el cual nos encontremos, no es lo mismo abrazar a un hijo en el seno de nuestro hogar, agradecer efusivamente un aumento de sueldo a nuestro jefe que gritar un gol de nuestro cuadro favorito en un estadio de fútbol. Si uno las rechaza, no las expresa o no las acepta, resulta muy difícil convivir con ellas. Si tenemos en cuenta que la vida es una su-1 cesión de momentos que van desde lo bueno y hasta extraordinario a lo triste y doloroso! pasando por todo tipo I de matices y entendemos que hay que caminar sin armaduras pero evitando lastimarse innecesariamente, podremos alcanzar el tan deseado equilibrio emocional.

TEST Para evaluar su equilibrio emocional

1. ¿Suele quedarse con la primera impresión que le causan las cosas o las personas?
A. Siempre.
B. Me reservo la impresión pero estoy abierto a percibir distintas alternativas.
C. No.

2. ¿Se encuentra a menudo en situaciones de gran intensidad emocional que no tenía previstas?
A. Sí.
B. A menudo soy previsor, pero hay situaciones que me toman desprevenido.
C. Nunca. Siempre trato de prever cada uno de los acontecimientos.

3. ¿Usted es siempre el primero en tratar de brindar una ayuda a los demás?
A. Sí.
B. Antes de ofrecerme, evalúo si mi aporte será de utilidad o no.
C. Primero estudio el problema.

4. ¿Tiende a vivir los sufrimientos y las alegrías de quienes lo rodean como propios?
A. Siempre. B. Trato de imaginar cómo me sentiría yo y cuáles serían mis reacciones.
C. Hay personas que sienten las cosas con una intensidad que no entiendo.

5. Ante una situación extrema, ¿Suele acudir a los demás por temor a desbordarse?
A. Sí.
B. Troto de medir mis propios recursos y si no me parecen suficientes, pido ayuda.
C, No. Creo mejor que sea uno mismo quien resuelva sus problemas.

RESULTADOS
Sume tres puntos por cada respuesta A, dos por cada respuesta B y un punto por cada respuesta C.

PUNTUACIÓN IGUAL O SUPERIOR A15.
Las emociones pueden desbordarlo fácilmente. Debería intentar ver las cosas desde afuera y evitar sentirse en medio de todas las tormentas.

ENTRE 10 Y 14 PUNTOS.
Su vida emocional sufre algún altibajo y en esos momentos necesita del apoyo de los demás, pero cuenta con recursos propios. Si confía más en sí mismo, sufrirá menos.

ENTRE 7 Y 9 PUNTOS.
Cuenta con buenos recursos para resolver problemas, pero debería plantearse si no
mira cada circunstancia, desde una excesiva distancia. Es posible que se aleje de las emociones por miedo a perder el control de sí mismo.

IGUAL O INFERIOR A 6.
Los sentimientos no son su fuerte y ha optado por
poner una importante distancia entre usted y ellos, sin entender que las emociones son una de las partes más genuinas de todo ser humano. Lo mejor será que se decida a ponerse en contacto consigo mismo y con los demás.